Amelie Cat

Wednesday, February 15, 2006


Amelinda era una chica de 17 años, muy dinámica, sociable. Aquellos que la conocian dicen que era una excelente persona, siempre muy preocupada de sus amigos, le gustaba ir a fiestas y era de esos pocos que se queda ayudando a ordenar la casa. Destacada alumna que no dudaba en compartir sus conocimientos... y siempre, siempre con una sonrisa en su rostro.
Pero tras el accidente ocurrido aquel dia de verano, Amelinda dejó de ser esa chica luminosa, se volvió callada, bueno, en verdad no volvió a hablar después de ese día. Su mirada era languida, sus labios palidos... apenas probaba bocado alguno, solo se encerraba en su cuarto a mirar por la ventana. No escuchaba música, no veia televisión, no tenia más contacto con el exterior que cuando salía de su recamara para comer algo sólo porque su madre la llamaba, tal vez comía un poco para no preocupar más aún a su progenitora. Cuando le hablaban solo acentía con la cabeza o negaba algo, pero no hacía ningún comentario al respecto.
Todos sabían que aquel día había sido horrible. Las autoridades supusieron que el chico que conducía el vehículo manejaba bajo efectos del alcohol, el impacto fue tal que todos los pasajeros salieron de alguna forma del vehículo, el cual por cierto quedó hecho trizas, pero lo que siempre llamo la atención fue que Amelinda se encontraba dentro del auto, sin cinturon de seguridad, con una que otra fractura leve y estuvo inconsciente dos semanas, sin embargo no había señales de lesión neurológica en el TAC... parecía que Amelinda solo dormía en un profundo sueño, se veía hermosa... misteriosamente hermosa.
El dia que despertó lo hizo como despertando de una pesadilla, miro a su alrededor sumamente confundida, luego como si hubiese recordado lo sucedido se cubrio con las sabanas y volvió a acostarse... y asi ha continuado sus dias.
Una noche de junio, cuando todos se encontraban dormidos, Amelinda salio de su hogar en medio de una torrentosa lluvia. Salió solo con su pijama y sus pantuflas y comenzo a caminar. Al verla parecía que no tenia rumbo fijo, su mirada fija al piso... solo caminaba. De pronto paro frente a un sitio donde habia una virgen y un letrero bajo de ella... Amelinda había ido al sitio del accidente. Miro el letrerito con detalle y comenzo a acariciarlo, luego comenzo a llorar como si por cada lagrima sacara ese dolor que tenia dentro de ella... sus lagrimas de confundían con la lluvia. Después de mucho rato, respiro profundo y emitió sus primeras palabras: debería haberme ido con ustedes.
Hace unos dias atras, mientras contemplaba la lluvia desde su ventana, habia aparecido una mariposa hermosa, ella jugaba a q la mariposa de posaba en su dedo, claro q a través de la ventana. Hoy, veía que en medio de la lluvia, al lado de aquel cartel con los nombres de aquellas personas que ya no estaban a su lado, se posaba una mariposa con las mismas caracteristicas que la de aquel día. De un segundo a otro, la lluvia se volvió mas suave, y la mariposa comenzo a danzar a su alrededor de pies a cabeza, hasta que se colocó en su nariz. Amelinda sonrio maravillada ante tal situación, levnato su mano para ver si se instalaba ahi, y asi fue... luego de unos segundos la mariposa comenzo a volar y a irse, ella seguia observandola, pero volvió como si viniese a buscarla. Sorprendida Amelinda comenzo a seguir el camino de la mariposa... desde entonces no se supo mas de la pequeña.