
El dia partio como la mayoria. Ese frio de las 6 de la madrugada lo desperto junto con el sonsoneto de sus tripas. Tenia hambre y frio, pero era muy afortunado en encontrar ese rinconcito en aquel pasaje, sino el viento lo golpearia con mas fuerza. No tenia ganas de levantarse, pero sentia que se estaba congelando, asi q decidio esconderse bajo su mantita, moviendose lo menos posible para que los cartones no cayeran y con ello sentir menos el gélido ambiente. Comenzo a echar vaporcito en sus manos para darse calor, tambien habia descubierto que cuando respiraba bajo la manta proporcionaba una pequeña dosis de calorcito. Por un momento paso por su mente pensamientos... recuerdos ? parecian muy ciertos, pero no le encontraba logica. Parecia que recordaba estar en una cama, con estufa... el pensaba que lo soñaba... pero parecia como si lo hubiese vivido. Una joven le llevaba un platito de sopa calientito a la cama, él le sonreia y ella respondia de igual forma.
Estuvo mucho rato con esas imagenes en su cabeza, hasta que decidio que era hora de ir a buscar algo para comer, ya no podia hacerse el sordo ante semejante orquesta.
Comenzo a caminar, mirando que la gente caminaba como si tuviesen un objetivo, una meta, caminaban demasiado rapido, pero él aunque a veces trataba no podia. Iba con sus cajitas y su mantita para todos lados, y es que hoy en dia no hay respeto por nadie, decia, hoy no puedo confiar en que alguien no tome mis pertenencias, o que no ocupe mi lugar para dormir, de hecho habia sucedido muchas veces asi.
Paso por un local donde se veia en vitrina un pan con verduras, carne, mayonesa.... se veia demasiado delicioso y pensaba que aforunado seria en que alguien viniese y le regalara ese pan... luego de unos minutos paso una chica muy parecida a la que habia imaginado o recordado en la mañana, esa de la sopita, era identica !!! La siguio con la mirada y vio que compro justo lo que el deseaba, parece que la chica no pensaba comer ahi porque tomo sus cosas en una bolsa, penso que quizas era una secretaria que tenia muchas cosas que hacer y llevaba las cosas para comerlas en la oficina. De pronto la joven se le acerco, estiro su brazo ofreciendo la bolsita; él la miro asombradisimo, nadie le habia dado comida "nueva", pero lo que mas le extraño fue que ella lo abrazo, lo miro a los ojos suspiro y le dijo: "te pareces tanto a mi papito" y lo beso en la mejilla, lo volvio a mirar y se fue perdiendo entre la multitud.
.... el local se lleno de gente frente a la vitrina, un caballero cerca de 80 años estaba tirado en el suelo, sus cartones estaban esparcidos en el suelo junto a su mantita... parece que ya no se puede hacer nada, mejor llamen a la ambulancia.
